¿Qué dicen tus ovarios sobre tu salud?

En esta ocasión, vamos a dedicar este espacio a un tema que aún a día de hoy sigue siendo algo tabú: la menstruación.

La regla, la menstruación, el ciclo, como lo quieras llamar, es algo con lo que las mujeres aprendemos a convivir prácticamente con desconocimiento. Y no importa la edad que tengas, si te acabas de iniciar o si ya estás alcanzando la menopausia, todavía no somos conscientes de todo lo que abarca este proceso de la mujer y por ello traemos la respuesta a algunas dudas que te pueden llegar a surgir.

Aunque no lo creas, los ovarios son de gran ayuda a la hora de detectar algún problema de salud, digamos que son los chivatos del cuerpo. La cuestión es aprender a leer los síntomas de los que nos informan.

«No me baja la menstruación y no estoy embarazada, ¿qué me pasa?»

A veces se trata de una pérdida puntual, de una descompensación en el ciclo de la que solo hay que preocuparse si se ve alargada en el tiempo. Si se da el caso de que esta pérdida se prolonga, hay que consultar con un profesional, quizá se deba a desarreglos hormonales, la falta de ovulación debido a algún trastorno o la aparición de quistes ováricos. La falta o la irregularidad del ciclo también son síntomas de la menopausia.

También el consumo de algunos medicamentos, la pérdida excesiva de peso, el estrés o el exceso de ejercicio puede contribuir a alteración del ciclo.

«Desde hace un tiempo, mis menstruaciones son abundantes.» 

Debemos investigar el motivo cuando la regla dura más de una semana y la cantidad de sangre es abundante o varía de nuestro ciclo habitual. Esto puede deberse a una alteración hormonal o a la aparición de pólipos, quistes ováricos o miomas en el útero, o incluso a la endometriosis que se produce cuando el tejido que normalmente recubre la matriz crece en alguna otra parte del cuerpo.

Al igual que la pérdida, la abundancia de sangrado también puede estar relacionada con el consumo de algunos medicamentos.

Hay que tener en cuenta que tanto al inicio de la etapa reproductiva como al final (menopausia) nos podemos encontrar con menstruaciones abundantes.

«Mis menstruaciones no son regulares.»

Recuerda, esto es habitual en los primeros años de aparición de la regla y en los últimos cuando ya se va acercando la menopausia. Si esto se sigue manteniendo más allá de la pubertad o en la etapa fértil, entonces hay que tratar de averiguar qué hay detrás. Ten en cuenta que se encuentra entre la normalidad la menstruación comprendida en intervalos de entre 21 y 35 días.

Otras causas podrían ser el funcionamiento inadecuado de los ovarios, alteraciones hormonales o problemas en el útero, la cérvix o la vagina e incluso causas genéticas. 

Con estas menstruaciones hay que vigilar que no sean repetitivas y de ciclos cortos para evitar la aparición de anemia.

«Tengo dolor abdominal fuerte tanto cuando tengo la regla, como cuando no»

No es preocupante cuando se produce durante la ovulación, el periodo premenstrual y la menstruación, sin embargo, hay que consultar con un profesional cuando el dolor no se alivia con analgésicos y es persistente. Es importante insistir en ello ya que muchas mujeres creen que es algo normal y no pueden estar más lejos de ser así. La endometriosis, por ejemplo, suele caracterizarse por la presencia de dolor abdominal agudo, de forma continuada y que puede aparecer en cualquier momento.

Cuando el dolor menstrual es leve o moderado, además del consumo de algún analgésico, alivia aplicar calor en la zona abdominal. También son señales de alerta sentir dolor en las relaciones sexuales o al ir al baño, así como el dolor pélvico y el molesto lumbago.

«El exceso de vello, ¿por qué?»

Son alteraciones hormonales. Los ovarios pueden producir andrógenos, las llamadas hormonas sexuales masculinas, y es cuando apreciamos el crecimiento de vello en zomas que son características de los hombres como puede ser el rostro, la espalda, el pecho o el abdomen.

La producción excesiva de andrógenos se pueden dar en las personas con ovarios poliquísticos. Esta patología puede contribuir a la esterilidad por lo que el diagnóstico es clave. 

No hay que preocuparse por el exceso de vello en zonas que no suelen ser las habituales en la mujer cuando se trata de cuestiones genéticas.

Esperamos que este artículo te haya servido para aclarar alguna de tus dudas o para resolver otras que no sabías incluso que las tenías.

Puedes leer el artículo original en www.objetivobienestar.com o directamente pinchando en este botón:

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