El futuro es vegetal

Hoy vamos a hablar de Stefano Mancuso, un neurobiólogo italiano que defiende que la respuesta a muchos interrogantes se encuentran en el reino vegetal.

Este neurobiólogo apasionado embajador de las plantas y director del Laboratorio Internacional de Neurobiología Vegetal de la Universidad de Florencia se ha propuesto como misión cambiar la percepción que tenemos sobre ellas. Asegura con pesar que el ser humano tiene una visión de estos seres vivos errónea ya que se las consideran seres estúpidos e insensibles, asegurando que, “nos resulta muy difícil comprender lo que es una planta porque son demasiado diferentes a los animales”.

Mancuso publica El futuro es vegetal, su nuevo libro en el que nos insta a mirar de otra forma al mundo vegetal. Defiende la inteligencia de las plantas aunque carezcan de cerebro porque sobreviven en situaciones adversas, nos engañan y nos utilizan. Por ejemplo, en la antigüedad, el centeno era considerado una mala hierba por lo que este decidió imitar la semilla del trigo, cereal predilecto por los agricultores, de manera que fuera más complicado diferenciarlas. Debido a esto, el centeno, trasportado por el hombre, llegó a zonas dejando desplazado al trigo en lugares con un clima más duro.

Mancuso también habla fascinado sobre cómo las plantas actúan bajo la máxima El enemigo de mi enemigo es mi amigo:

“Funciona con las plantas. Cuando una oruga empieza a comer un tomate, sus hojas producen moléculas que tienen un efecto llamada para los enemigos de la oruga”.

Este profesor afirma que podríamos inspirarnos en este comportamiento para encontrar respuestas a algunos enigmas que acechan a la humanidad.

Cuando pasó por Madrid sugirió que había que tener más presente a las plantas para evitar que la falta de lluvia que asola España se convierta en un problema grave a corto plazo.

“Son capaces de dirigir el clima. La circulación atmosférica de las lluvias está controlada por los bosques ecuatoriales, así que poseen uno de los motores. Podemos estabilizar el clima. Podemos reducir las emisiones de dióxido de carbono, y reforestar. Los bosques nos ofrecen la única manera de reducir las emisiones”.

Pero, sobre todo, este científico italiano aboga por cambiar nuestros hábitos.

“Ahora usamos el 70% del agua en los cultivos, pero es insostenible. Necesitamos producir alimentos con menos agua”.

Defiende que hay plantas que son cultivables más allá de las que usamos en la actualidad y que estas requieren menos cantidad de agua para sobrevivir y que incluso pueden hacerlo en agua salada. Debemos tener en cuenta esto para plantearnos cuanta cantidad de agua que no nos podemos permitir desperdiciar despilfarramos constantemente.

¿No te parece fascinante lo que se esconde detrás de este mundo verde?

Puedes leer el artículo original en www.elpaís.com o directamente pinchando en este botón:

¿Quieres que te informemos de las últimas noticias de Vida Zenter?

Rellena este formulario y te añadiremos a nuestra base de datos.